Triunfalismo

Sean triunfalistas si quieren: no se dejen inhibir por los esotéricos que creen que la ilusión intensa es castigada. La gracia de esto es disfrutar. Igual si pierde el equipo van a ponerse tristes no importa lo moderados que hayan sido con sus deseos y aspiraciones. Ciertos llamados a la moderación son comprensibles y hasta necesarios (por ejemplo cuando los políticos anuncian guerras civiles si no son ellos los elegidos), pero exigirle al hincha deportivo moderación en sus ilusiones es pura mezquindad: la gracia de ser hinchas radica en esa desproporción que es posible permitirse en lo que concierne al juego. Quedan muy pocos lugares de la vida social donde sea tolerado el desmadre emocional. No dejen que el fútbol sea tomado por los morrongos muertos-en-vida que sólo aceptan, con mucha racionalidad orgullosa, flojos optimismos cautos.

kowalski