Los que tienen que ganar

“Que ganen los que tienen que ganar y no esos equipitos aparecidos y que llegan por pura casualidad o buena suerte a las instancias definitivas”, fue una de las frases que se escucharon antes de que se jugaran los octavos. Por ejemplo, un comentarista deportivo de nacionalidad colombiana dijo que era una afrenta que Costa Rica pasara siquiera de la fase de grupos, que eso perjudicaba al buen fútbol, al espectáculo y sería evidencia de que este mundial no es normal. Bueno, no en esas palabras, pero más o menos eso dijo él y repiten muchos.

Estos reclamos invocan como una “esencia histórica” (?), una tradición que tienen ciertos equipos en virtud de la cual se convierten en los que tienen que ganar. Acá los méritos históricos previos al  partido que se juega dotan a aquellos con historia de una autoridad mayor para ganar. Aquellos que tienen que ganar porque ya han ganado son: Brasil, Italia, Alemania, Argentina, Uruguay, Inglaterra, Francia y España; y Holanda es otro que tiene que ganar porque revolucionó el fútbol en táctica y estrategia y ya ha estado en muchas finales y, bueno, ya es hora de que gane porque pobrecito; y otro que tiene que ganar porque sí es el anfitrión. Y de ahí para abajo que entre el diablo y escoja.

Lo que hicieron Croacia, Turquía, Corea del Sur y Portugal en los mundiales pasados fue una afrenta, así las cosas. Y, bueno, también España hasta hace cuatro años y Francia y cualquier otro hasta que ganó su primer título y entró por lo tanto a la lista arbitraria de quienes se han ganado una copa. “Tienes que ganar una copa del mundo desde que ganas una copa del mundo” es un corolario del llamado a que ganen los que tienen que ganar y a que pierdan los que tienen que perder. Es un principio que, reducido a su forma más simple, se convierte en la siguiente trivialidad vacía, aunque incontestable: “Ganan los que ganan y pierden los que pierden”.

Este fútbol como axiomático decide antes de que se jueguen los partidos, redacta documentos oficiales que presentan los que tienen que ganar e intimidan de paso a los que tienen que perder para que pase lo que tiene que pasar. Este fútbol elimina eso que llaman “pero qué bonito que es el fútbol” y elimina las evidencias de la globalización del deporte que hacen que la competencia sea tan pareja como hemos visto. Pero los cofrades del fútbol axiomático no miran este tipo de cosas y prefieren ostentar el conocimiento del pasado para favorecer conclusiones vestiditas con la seda de la tradición.

El fútbol axiomático es un antídoto (no siempre efectivo) contra la decepción y el fracaso, protege al espectador de convertirse en un aficionado, tranquiliza. Con estas semifinales que nos tocan (Brasil-Alemania y Argentina-Holanda) los creyentes están tranquilos: “la historia pesó y la historia ganó”, me imagino que dirán. Sin la posibilidad de sorpresas no hay emoción y ahora que ganó la tradición, esa cosa arbitraria que le gusta tanto a los melancólicos, que entre el diablo y escoja.

El uruguay del maracanazo.

2 comentarios en “Los que tienen que ganar

  1. “Tienes que ganar una copa del mundo hasta que ganas una copa del mundo”. Creo que en realidad sería: “Tienes que ganar la copa del mundo, desde que ganas la copa del mundo”. O desde el negativo: “No puedes ganar una copa del mundo, si no has ganado una copa del mundo”.

    1. Tenés razón, Alejandro. Muchas gracias por contribuir al rigor de este espacio. Me disculpo por la ligereza en la formulación, seguramente provocada por alguna urgencia práctica que tenía al momento de la redacción y que me hizo desviar la atención de una mejor redacción de este pasaje. Voy a corregir la entrada y voy a dejar acá constancia de que así fue.

      [Al lector que viene a este comentario desde el enlace: en el lugar de la frase que lo trae a este comentario aparecía en una versión anterior de la entrada una formulación equivocada de la idea que el autor quería expresar, lo cual fue señalado por un lector atento llamado Alejandro en un comentario. La frase fue consecuentemente corregida, así como expresado el agradecimiento correspondiente a ese lector]

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