…Por eso sin duda los ojos de los vencedores son tan luminosos y sus piernas tan ágiles y tan vitales.

Luis Tejada – Elogio de la Guerra

Dijo un amigo que hace poco, leyendo a Foucault, descubrió que vivimos en el imperio de los signos, lo que quizás quiere decir que vivimos rodeados de problemas que solo tienen importancia en un nivel de representación: la macroeconomía, la deuda externa, la inflación, el resultado de Colombia vs. Grecia.

¿Por qué la gente rompe los billetes falsos? ¿Por qué sentimos durante un partido de fútbol que  lo más importante del planeta es es que esa esfera que gira traspase una línea y haga mover una red mientras el arquero yace tendido en el piso, literalmente vencido?

Se trata de convenciones, de acuerdos públicos, de asuntos sobre los que todos nos hemos puesto de acuerdo para vivir una ficción  a la que tozudamente llamamos realidad.

Podríamos argumentar, si esto fuera un blog a bu rri dí si mo, que el fútbol es la más alegre y genial representación de la guerra, la mejor forma que encontramos los hombres para dejar fluir nuestro instinto asesino sin derramamiento de sangre, pero que siendo serios nadie debería tomárselo tan a pecho, no tanto como para llorar amargamente, ni como para decidir morir o matar o temblar o dejar que sus manos suden o que su corazón se agite o que su grito le haga doler la garganta.

Dijo Platón en un diálogo muy hermoso, llamado Timeo, que el demiurgo (el artífice del mundo) lo había creado como la más perfecta de las figuras:

 Así pues dio al mundo la forma de esfera y puso por todas partes los extremos a igual distancia del centro, prefiriendo así la más perfecta de las figuras y la más semejante a ella misma; porque pensaba que lo semejante es infinitamente más bello que lo desemejante. Y alisó con cuidado la superficie de este globo por varios motivos.

Platón, Timeo

Después de crearlo lo puso a andar, pero no de un soplo, ni mediante el verbo. La explicación de cómo empezó todo, en la cosmogonía inventada por Platón es poco clara.

Se me antoja sin embargo, para completar esa explicación oscura, que el demiurgo imprimió movimiento al universo de una simple patada, desatando eso que los científicos insisten en llamar el big bang, un movimiento que todavía no acaba y en cuya eternidad estamos suspendidos, de la misma forma en que los segundos entre la patada y el gol parecen no acabar nunca y adquieren un halo de divinidad.

Y que cada vez que la esfera pasa la línea e infla la red y gritamos GOL somos eco de ese primer momento que todavía resuena aunque no lo escuchemos, se despierta el guerrero que duerme apaciblemente dentro de nosotros, a imagen y semejanza del aburrimiento y la rabia del demiurgo.

Decía Platón, también en El Timeo, que el tiempo es la imagen móvil de la eternidad. ¿Quien podría negarme, dado todo lo expuesto, que la imagen móvil de la eternidad es más bien un gol? ¿Que cada grito de gol nos hace sentirnos infinitos, invencibles, vencedores, dichosos, en suma, inmortales, inmunes e impasibles frente al tiempo?

fredyrincon

 

4 comentarios en “Respuesta a la pregunta ¿qué es un gol?

  1. Muy buen enfoque, mi estimada Aleyda. Emparentar el fútbol con el idealismo platónico, especialmente con el Timeo, fue un hallazgo. Yo lo hubiera encarado por el lado del existencialismo, pero es cuestión de perspectivas. Escribís bien, che. Un beso

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