Pases

Simplifiquemos (olvidemos el amor del gol, los colores, la pasión, el sudor, la tensión y hasta el espacio físico) y pensemos en el fútbol como un juego de pases. Los pases son dominio y los pases exitosos son la preservación del dominio. En la ingenuidad de esta perspectiva el control es una condición necesaria para el triunfo (o al menos para evitar la derrota).

Para empezar, tomemos cada uno de los equipos que han jugado hasta ahora y calculemos el número de pases totales y, entre ellos, el número de pases acertados:

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Generalmente, el equipo que gana el partido hace más pases que el derrotado. En algunos partidos, sin embargo, no fue así: en Holanda – España, Colombia – Grecia y Costa Rica – Uruguay el vencido supera al vencedor en pases visiblemente. La magnitud en el número de pases habla tal vez de estilo de juego más que de control. Tal vez un mejor indicador de control es el porcentaje de pases acertados sobre los pases totales. Intentemos ahora eso:

pases.relativos

Ahora la regularidad es más clara: exceptuando Holanda – España, en el resto de partidos el vencedor ha sido el equipo con mayor porcentaje de pases acertados. En el caso de Holanda – España pensé inicialmente que sería una peculiaridad holandesa al respecto de su estilo de juego, pero Pablo Bueno en Twitter me explicó que esta es más bien una rareza española: el equipo se especializa en controlar pero tiene dificultades definiendo. Pierda o gane, siempre controla.

Otra observación: si la diferencia en porcentaje de pases acertados se lee como un indicador de ventaja, los partidos más parejos hasta ahora serían Colombia – Grecia (diferencia de apenas 0,5 puntos) y Costa Rica – Uruguay (diferencia de 1,06 puntos). Y el más desigual es Costa de Marfil – Japón, con una diferencia de casi 10 puntos (9,7). Sólo por curiosidad, España, aunque brutalmente derrotada, le saca a Holanda casi 6 puntos (5,96).

Y otra más: después del partido de Inglaterra – Italia, que no vi, leí a varios comentaristas decir que había sido el más intenso y emocionante hasta ahora. Si es así, estos porcentajes de pases acertados parecen un buen indicador de intensidad: si ambas barras son largas, el partido es más intenso. Podríamos usar el promedio de los porcentajes de ambos equipos como un indicador de intensidad. En ese caso, mientras que la mayoría de los partidos están entre los 78 y los 84 puntos, el partido de Italia – Inglaterra alcanza los 92. El más “aburrido”, en ese caso, habría sido Costa Rica – Uruguay, con apenas 78,49 puntos. Supongo que los costarricenses no estarán de acuerdo.

Para terminar adentrémonos en el nivel individual: en lugar de considerar el porcentaje grupal de pases acertados calculémoslo jugador a jugador y grafiquemos la distribución de estos valores para cada equipo:

pases.distribucion

La línea roja es el promedio de porcentajes de pases acertados para todos los 222 jugadores que han participado en el torneo hasta este momento. Las barras describen, por así decirlo, la dispersión técnica de los jugadores medida por su efectividad al completar pases. Mientras que los ingleses son parejamente eficientes (parejamente profesionales), los croatas y los camerunenses tienen jugadores en todo el espectro de aptitud técnica (son equipos desiguales). De nuevo, es evidente la excepcionalidad del partido Italia – Inglaterra así como la ventaja bestial de Costa de Marfil sobre Japón.

Durante la segunda fase de esta primera ronda podremos apreciar qué tan persistentes son estos patrones para cada equipo. Y de paso exploraremos la relación de estos indicadores de pases con otros más específicos del ataque y la defensa.

(Aunque ya lo he dicho antes, no sobra reiterar que los cálculos que hacemos están basados en los datos disponibles en WhoScored.com.)