La llave

Tiene algo de poético, supongo, jugar un mundial en Brasil, nación del fútbol poético, y que después de una primera ronda llena de goles y emoción y súper potencias eliminadas, estemos hablando de que es de lo mejor que hemos visto en mucho tiempo. Que la gane cualquiera, igual este mundial será nuestra Winnie Cooper.

Exagero. Estaba mirando la llave y lo que hay y lo que queda.

La llave del lado izquierdo se ve terrible. Todo un juego de tronos. Ganando los (bueno, “mis”) favoritos tendríamos en cuartos de final a Brasil, Colombia, Francia y Alemania y que sea lo que dios quiera. Si uno de estos se queda atrás el envalentonado que ocupe el lugar vendrá con el impulso del de aquí en adelante todo es ganancia. Brasil la anfitriona no te vayas tan ligero quedate para que el resto podamos mirar con suspiro y desdén al infinito anhelando el jogo-bonito del que tanto nos hablaron nuestros padres. Francia la de los uniformes bonitos por la que no tengo nada que decir porque francamente no pensé que llegarían hasta aquí, vaya sorpresa. Alemania el Mannschaft de la tierra del casi pero nunca jamás que no gana serio desde que éramos jóvenes de otra vida seguirá un poquito más para darnos tiempo de por fin entender qué diablos hace Lahm jugando de mediocentro. Y Colombia, que si a ustedes no les choca, a mí en lo personal me gustaría que se quedara por estos lados digamos hasta mediados de Julio.

La llave del lado derecho se ve terrible. Todo un juego de tronos. Holanda la que nunca gana renunció al balón a cambio de defensa y vértigo de parte del velocista Robben y hasta Cruyff se ofendió porque hágame el favor pero la vaina funciona así que cómo le hacemos. Costa Rica que qué diablos hace acá renunció a la idea de defender el cero por una urgencia más schopenhaueriana, adelante que la vida es corta y llena de frustraciones y lo único que nos queda es el arte y la irreverencia. (Exagero.) Argentina que si por favor me dejan seguir creciendo seguro que lo van a agradecer pero por favor tengan paciencia no tendrá mayores problemas con Suiza. O de pronto al contrario. Todo dependerá de Messi, en lo que será la búsqueda introspectiva del yo más seria que el mundo haya visto desde aquella vez que mi mamá pidió que si iba a ser gay que le avisara con tiempo. Y Bélgica y Estados Unidos seguirán preguntándose qué hacen ahí y nosotros también.