Esto se puso serio

A veces pienso, y no sé si es por prudencia, realismo, catastrofismo o simple estupidez, que esto ya es más que suficiente. Tres partidos ganados en serie en un mundial. Nueve goles a favor. Apenas dos en contra. Faryd Mondragón de cuarenta y tres años (el vínculo motivador entre esta dimensión y la otra, la que nos llenó de ilusiones que no pudieron concretar) entrando a la cancha a los ochenta y tantos minutos del partido contra Japón, la tribuna en pie, gol de Rodríguez (cuarto del partido; tercero de su mundial) en el minuto noventa y su sonrisa iluminada, tan joven, parado en la esquina de la cancha, rodeado por sus amigos, recibiendo con los brazos abiertos el júbilo del público que todavía no digiere que el señor Pékerman haya armado con este país de supuestos conformistas resignados a un equipo tan bien empecinado en atacar no importa el marcador.

Y se supone, eso se supone, que jugamos sin nuestro mejor hombre.

Mi prudencia, que es una señora de noventa años que nunca sale de su casa y le tiene un miedo terrible a cualquier tipo de fluctuación extraordinaria en su rutina estática, piensa que tal vez perdamos con Uruguay y que incluso convenga. Puede pasar. Tal vez Suárez nos revienta la defensa a diente y pata. O terminamos en uno de esos empates tristes donde el complejo de inferioridad, más que el oponente, nos derrota. Se acabó la fase de los experimentos, pasamos (permítanme, por favor, este insolente plural en el que me incluyo) con honores, y ahora todo costará más. La presión de esos partidos de todo o nada debe ser horrible.

Pero Colombia tiene con qué. Por qué resignarse. Por qué parar y contener el entusiasmo cuando estos muchachos de amarillo parecen estar tan llenos de más. Mejor me permito ignorar mi prudencia, y temo, y dudo, y contemplo por primera vez ponerme la camiseta de un equipo de fútbol y aguantar lo que venga, respaldando desde mi distancia su determinación y su compromiso, con un pie acá y el corazón, expuesto, allá.

El sábado vamos a ganar.

James Rodríguez

4 comentarios en “Esto se puso serio

  1. Póngase la camiseta y aguante lo que venga que de eso nadie se muere y como dijeron por ahí los clásicos ¡sopórtalo pues corazón, que cosas más perras soportaste antaño!

  2. Olavia, ¿por qué es tan emocionante esa música? Siempre se me pone la piel de gallina y me pongo en transe.
    Yo la escuché en la casa de Lelio (que la escucha casi todos los días) en esta versión que es hermosa:
    https://www.youtube.com/watch?v=J12zprD7V1k
    Luego la busqué mucho hasta que la encontré. Pero también encontré otra tremenda, que condujo Barenboim para celebrar la caída del muro de Berlin. Tiene una carga tremenda:
    https://www.youtube.com/watch?v=upGp843o0iA

    Y sí, con el gol de James se me aguaron los ojos. ¡Qué emocionante!

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