El equipo maravilla

Lo que más me gusta de ese primer gol colombiano es que James y la pelota se mueven en sincronía, primero se encuentran en el pecho de él y luego se mudan a la izquierda, se mueven los dos, contentos, como dos novios, diría Guardiola. Es un enorme recurso técnico de James, por supuesto, pero la pelota lo entiende, cómplice, como queriendo decir sé lo que tienes en mente y no para de gustarme.

Qué cosa maravillosa este partido y este equipo y este momento.

Lo comentábamos acá que había una incógnita colombiana en estos octavos. Lo sale a ganar o sale preocupado por el contragolpe de un rival más curtido en estos niveles. Que si esa vuelta colombiana al 4-4-2 era un poco tener la cabeza en lo que hace Uruguay, y menos en el talento propio. Pero qué absurda se ve ahora esa duda. Impecable Colombia, incuestionable, feliz, haciendo de un segundo gol una declaración de intenciones, una pequeña sonata para esa pueril garra charrúa.

Cómo no te voy a querer Pekerman si nos tienes en cuartos de final, invictos, felices, orgullosos. Orgullosos. Orgullosos de este man James, ¿sabe lo que dijo James en rueda de prensa, así todavía en el uniforme y en chancletas? que jugar un mundial era lo que soñaba desde niño. Desde niño. 22 años tiene James y se está jugando uno para la historia. Orgullosos de Zuñiga y Cuadrado que como se dice esto qué forma de inclinar el campo hacia lo que te venga en gana. Y mejor paro. Mejor paro y me emociono con esta emoción que no me dejará dormir. Mejor así, mejor estar despiertos para este grito de gol.

Y estas ganas de ganar, estas ganas de ganar no se me quitan.

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