Blog Mundialista

Cada cuatro años desde hace ya un tiempo comparto con amigos y conocidos un texto que leí en El País en 1998. “El Mundial me saca de quicio” empieza, como si el título aún dejara dudas, con una declaración de sentimientos: “No me gusta el fútbol.” A mí, que en condiciones normales el fútbol es lo único que logra conmoverme, por estos días me pasa lo mismo. No soporto este nacionalismo irracional. O aquel optimismo sin fundamento. O esa pretensión por hablar sin esencia y más de la cuenta de estrategias tácticas y oportunidades sin aprovechar y de lo que hizo y de lo que no hizo y de lo que debió hacer el técnico de turno en el momento de mayor tensión. El Mundial me saca de quicio de la misma manera en que los habitantes locales de una ciudad pierden la calma cuando el verano trae las cantidades industriales de turistas que vienen a tomarse fotos y a poco más.

Pero entonces me acuerdo de Tardelli camino al suelo y pateando hacia un gol de victoria y luego corriendo enloquecido con esa emoción que no se acaba nunca contándole a todo el que quiera oír que lo que aquí nos concierne es solo un juego, pero mira todo lo que nos hace sentir.

Esto es un blog mundialista de parte de quienes vivimos el fútbol con urgencia y quienes vemos el juego de la selección local como la hora ideal para ir a hacer mercado. Se me ocurrió esto el otro día y ellos me siguieron la corriente, la alineación titular, si lo suyo son los clichés: Javier Moreno, Aleyda Rodríguez, Mónica Sánchez, María Camila Vera, Olavia Kite, Nadia Bautista, y, dios mediante, Renato Pollagrande y doña Marina Diazgranados, “Marinita”, que me conoce desde que tenía dos años y que entiende el fútbol como entiende su casa: sin regueros. Y yo, Maximiliano Vega, un servidor.