Argentina – Irán: una singularidad desnuda

El partido Argentina contra Irán que Argentina ganó agónicamente con un gol de Messi en el minuto noventa y uno fue una singularidad de muchas formas a la vez.

La primera y más obvia la señala Cathal Kelly en su crónica sobre el partido para The Globe and Mail: el mejor jugador del equipo iraní (Reza) juega para un equipo de segunda división inglés (Charlton Athletic) mientras que el equipo argentino cuenta con jugadores en Barça, Real Madrid y Manchester City, entre otros. Valor de los pases de los jugadores de Argentina: 600 millones de dólares. Valor de los pases de los jugadores de Irán: 35 millones escasos.

Una cuantitativa menos evidente: el porcentaje de efectividad de pase de Irán fue 64%, el segundo peor para un equipo en lo que va del campeonato (Funfact: el peor fue el del equipo de Uruguay que venció a Inglaterra: 62%.) El de Argentina, 90%. Esto lo hace, de lejos, el partido más desequilibrado en cuanto a dominio del balón, con una diferencia de 26 puntos (para comparar, recuerden que en primera ronda lo más desequilibrado, y ya parecía casi cruel, era Bélgica contra Argelia, con apenas 16 puntos de diferencia.)

Peor aún: Argentina hizo 21 tiros al arco iraní y 41 centros. Por lo pronto, no hay ningún equipo en el torneo que lo supere en número de centros en un partido y apenas hay uno que ha tenido más tiros al arco: 22 de Francia en el partido contra Suiza. Si usamos tiros al arco más centros como un indicador de oportunidades de gol, este Argentina que jugó contra Irán no tiene igual ni similar.

Y sin embargo con toda esa ventaja sólo hizo un gol. Un gol(azo) triste que a mí me sigue sabiendo a empate si no a derrota. Aunque supongo que siempre se puede decir que lo único que importa son los goles e ignorar el resto, como hacen los modelos predictivos que están tan de moda y tanto se equivocan.

En Teherán seguro celebraron.

Reza